domingo, 5 de junio de 2011
imagina.
Simplemente quería resumir con una foto, 3 semanas de despetar. 22 días de lucha, de exposición de ideas que hasta entonces no habían sido escuchadas por una élite que gobierna, "para el pueblo, pero sin el pueblo", como hace tanto, tanto tiempo. 528 horas, que ya están haciendo historia, que han contagiado a otras ciudades, a otros países, que siguen crecenciendo, removiendo conciencias, despertando mentes, enseñando a sentir a personas que sólo habían aprendido a consumir, a ser sumisas, a aceptar su realidad sin siquiera cuestionársela.
sábado, 4 de junio de 2011
Teorías.
Pero qué difícil se le antoja a un niño pequeño aquello de pensar en el concepto de "tiempo", ¿Qué es el tiempo? ¿Cuánto es un minuto?¿Y una hora? Los mayores dicen que 60 minutos... pero, para él, una hora puede ser muchas cosas: lo que dura un globo antes de que lo pinchen, lo que tarda en terminarse ese bocadillo que con tanto amor le ha preparado su madre en la merienda, el tiempo que se pasa mirando fijamente a una mariposa que pasa por su lado, un partido de fútbol o tres clases de matemáticas... y todo es tan relativo. Una hora puede ser un minuto, o una eternidad. El tiempo dura lo que a ellos les parece que dura: unas veces, es algo efímero, otras infinito. Unos relojes parecen estar en una carrera y avanzan tan deprisa como pueden, y otros, en cambio, parecen personas mayores a las que se les está agotando la vida y dan sus últimos pasos.
Pasan muchos años, muchos veranos interminables, eternas clases de colegio o instituto, infinitos partidos de fútbol, primeras tardes con tus amigos, solitarias tardes en las que el tiempo parece no correr, cumpleaños que tardan milenios en volver a pasar... hasta que por fin llegas a comprender el concepto de tiempo. Y es ahí, justo ahí, cuando éste comienza a acelerar y en apenas un suspiro, la vida se ha pasado. Todo aquello que, cuando eras un niño parecía tan lejano, ha pasado. Millones de anécdotas a tu espalda de las que apenas guardas un recuerdo de cómo sabían...
Quizá, me gustaría volver a ser una niña, y ver como la vida, es tan infinita.. que nunca llegaré a ver su final.
Pasan muchos años, muchos veranos interminables, eternas clases de colegio o instituto, infinitos partidos de fútbol, primeras tardes con tus amigos, solitarias tardes en las que el tiempo parece no correr, cumpleaños que tardan milenios en volver a pasar... hasta que por fin llegas a comprender el concepto de tiempo. Y es ahí, justo ahí, cuando éste comienza a acelerar y en apenas un suspiro, la vida se ha pasado. Todo aquello que, cuando eras un niño parecía tan lejano, ha pasado. Millones de anécdotas a tu espalda de las que apenas guardas un recuerdo de cómo sabían...
Quizá, me gustaría volver a ser una niña, y ver como la vida, es tan infinita.. que nunca llegaré a ver su final.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)